Pornografía
El cuerpo de la mujer como simbolo pornografico
No es difícil pensar en el cuerpo femenino como símbolo pornográfico. Los kioscos están repletos de revistas con mujeres desnudas en posiciones sensuales, las películas porno tienden a exponer el cuerpo femenino mucho más que el masculino, la publicidad en televisión explota la sensualidad femenina mucho más que la masculina, entre otros ejemplos.
La mujer, desde los albores de los tiempos, era considerada como detentadora del pecado de la lujuria, se le responsabilizaba de los males del hombre y de la sociedad, pudiendo con su cuerpo destruir familias, personas, ciudades... y se le enseñaba que debía mantenerse casta hasta encontrar a su gran amor. Su cuerpo servía para satisfacer los deseos de su pareja, siendo los suyos considerados inexistentes.
La cultura, historia y religión, imbuirán en la sociedad esta idea del cuerpo femenino como un símbolo pornográfico. Los hombres se casaban con la madre de sus hijos, pero hacían el amor con sus amantes, ya que estas no eran mujeres,. Eran objetos de deseo y podían satisfacerles como no podían sus esposas. Las mujeres hacían sexo con el hombre que amaban, mientras que los hombres lo hacían con un cuerpo que deseaban. Darci Janarelli- Sexologo
Hoy esta idea ha cambiado bastante, aunque el cuero femenino todavía es símbolo de deseo y gratificación. La cultura difunde mucho esta idea, los niños son inducidos a ver revistas de mujeres desnudas, a espiar a las niñas en el cuarto de baño o a asistir a películas pornográficas. Al hombre se la enseña a explorar el cuerpo femenino, mientras que a la mujer no se le enseña a explorar el cuerpo masculino, lo que se le enseña es que tiene que estar siempre bella para satisfacer a su pareja.
El cuerpo femenino es explorado pero no de una forma sana, este sirve como depositario del deseo del hombre, de aquello que el hombre desea ver. Las mujeres bellas y dispuestas a toda son el sueño del hombre. Lo que encontramos en el material pornográfico son mujeres que se someten porque necesitan satisfacer los deseos del hombre. Y también encontramos mujeres muy serias que ante un hombre viril se transforman ávidas de sexo de todo tipo.
El hombre es mucho más excitable visualmente que la mujer. Si este ve un cuerpo desnudo o una escena de sexo, es muy fácil que se produzca una erección, pero la mujer no tiene una excitación tan grande al ver a un hombre desnudo. La pornografía está hecha para los hombres mucho más que para las mujeres, la mujer necesita mucho más que la visión para excitarse, por eso los objetos pornográficos tienen mucho más éxito entre las mujeres, mientras que las imágenes porno lo tienen entre los hombres..
El cuerpo de la mujer es idolatrado en la pornografía, es visto como capaz, por sí mismo, de satisfacer al hombre, no siendo necesaria la satisfacción femenina. La satisfacción de la mujer estaría es dar placer al hombre, pues así tendría asegurado el poder de seducción de su cuerpo. En la pornografía la mente y cuerpo se separan y el cuerpo, en este caso, está al servicio del placer masculino.
La pornografía todavía está muy dirigida hacia el hombre, pero, cada vez más, las mujeres sienten la necesidad de material pornográfico. Aún hay pocas cosas para el público femenino, pero conforme la sexualidad femenina vaya avanzando, el cuerpo masculino también podrá ser objeto de la pornografía.
