Madrid- La Junta de Extremadura redobló esfuerzos desde varios frentes para intentar desactivar el escándalo suscitado por su financiación de dos catálogos con fotografías blasfemas. Si, por una parte, Francisco Muñoz, consejero de Cultura y autor del prólogo de una de las obras, comparecía ante la Asamblea de Extremadura a petición del PP para reconocer el «error» que supusieron estas publicaciones, más tarde era el propio presidente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien afirmaba que la Junta «reprueba» estas fotografías, a la vez que se compromete a trabajar para que situaciones como ésta «no vuelvan a repetirse ni dentro ni fuera de nuestra Comunidad».

   Para quienes no entiendan la repentina conversión de la Junta y las prisas por pasar página, un sólo dato: mañana sábado, por primera vez desde que se suscitó el escándalo, Rodríguez Ibarra tendrá un encuentro público con la jerarquía eclesial y unos quince mil fieles con motivo del centenario de la proclamación de la Virgen de Guadalupe como patrona de Extremadura. Un acto que, como anunció el cardenal Antonio Cañizares en LA RAZÓN, servirá como «expiación y reparación» por estos hechos.

   Quizás por ello, el presidente extremeño envió ayer a la agencia Efe un comunicado en el que señalaba que como había quedado de manifiesto en la comparecencia del consejero de Cultura y en la nota hecha pública el 14 de marzo, la Junta «reprueba» dichas imágenes y que trabajará «para que situaciones como ésas, y en las circunstancias que la han rodeado, no vuelvan a repetirse ni dentro ni fuera de nuestra Comunidad». Rodríguez Ibarra no olvida manifestar el «respeto» que la Junta profesa a todas las creencias religiosas y de forma especial a la Iglesia católica, con la que «siempre hemos mantenido relaciones de respeto y colaboración». Un respeto, aclara, que se ha mantenido no sólo desde el punto de vista patrimonial, sino «sobre todo en la tarea social en cuyo ámbito la Iglesia católica en Extremadura tanto ha aportado en beneficio de los sectores más débiles de nuestra sociedad». El presidente extremeño finaliza su nota destacando la preocupación del Ejecutivo regional por que se mantenga el respeto a la libertad religiosa «como base de nuestra convivencia».

This is cache, read story here