Un hombre irrumpió en la casa de su vecino blandiendo una espada, creyendo que una mujer estaba siendo violada, pero los gritos venían de una película pornográfica. James Van Iveren fue acusado por el incidente.

"Me siento como un estúpido", reconoció Van Iveren. "No es nada, es un error", agregó.

Según la denuncia, el vecino dijo a la Policía que Van Iveren aporreó repetidamente su puerta y finalmente la abrió a puntapiés el 12 de febrero.

"¿Dónde está?", le preguntó Van Iveren, amenazando al vecino con su espada. El vecino indicó que "el samurai" se puso cada vez más agresivo y repitió la pregunta insistiendo que oyó cómo era violada una mujer.

Apuntado con la espada, el vecino contó que llevó a Van Iveren por el apartamento, y que abrió las puertas de varios armarios para demostrar que estaba solo. Posteriormente el vecino pasó para la policía parte del video que oyó Van Iveren.

"He-man", tal como lo catalogaron en la Policía, explicó que él no amenazó a nadie.

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