EN UN CAPITULO de la serie de RCN, Así es la vida (lunes a viernes, 10:50 p.m.), Fernando, un profesor de secundaria de rígidos valores morales, anula el examen de matemática de Jéssica, una sexy estudiante de 17 años a quien sorprendió revisando unos apuntes ocultos en la pierna. Minutos después, ella se presenta en su oficina y le asegura que no estaba haciendo trampa, que sólo revisaba un mensaje de buena suerte que había escrito en el muslo. ¿Cómo probarle? Jessica desliza un poco el pantalón de la sudadera y le muestra ese sensual pedazo de piel donde ha escrito el nombre de Fernando.

Mientras eso sucede en RCN, en el Canal Caracol ocurre otro tanto. Una ingenua pero hermosa empleada doméstica es convencida por su no menos bella patrona, pintora estrato 6, altos recursos económicos, para que le pose desnuda. Minutos después, las dos mujeres en bata, beben una copa de champaña junto a la chimenea. "La verdad, nunca me hubiera imaginado haciendo esto con otra mujer", le dice la rubia empleada a su patrona. Entre esta y la primera escena, aparte de miradas insinuantes, no ha habido besos o caricias, ningún contacto físico.

El erotismo, la insinuación, desnudos parciales son ingredientes cada vez más usados por los realizadores para captar audiencia, sobre todo masculina. "La idea es atrapar a los hombres que trabajan todo el día y regresan a la casa a descansar -explica Yolanda Daza, quien dirigió la miniserie El diablo en el cuerpo, para el programa Así es la vida-. Hay que mostrar mucha piel, que es lo que les gusta a ellos". Lo curioso es que el rating desvirtúa esta tesis: Así es la vida registra un 54.7% de audiencia femenina y sólo 35,2% de hombres, y a Decisiones no sólo la ven más mujeres sino que, curiosamente, buena parte de la audiencia la componen menores de edad, a pesar de que el programa es para adultos.

Ninguno de los programas fue originalmente concebido para el público colombiano: Así es la vida es una realización de RCN y Televideo para la cadena estadounidense Telefutura, y Decisiones es una producción de RTI para Telemundo. Sin embargo, cuando fueron estrenados en Colombia el éxito fue rotundo, como lo indican los ratings. En noviembre y diciembre, Así es la vida fue el programa más visto después de las 10:50 p.m., con un share del 38% y según Ibope, Decisiones tuvo su mayor nivel de audiencia en mayo pasado, con un share de 37,8%.

No hay escenas de sexo explícito ni desnudos completos en estos programas, pero si una deliberada intención de generar un clima de tensión sexual a partir de escenas provocadoras y provocativas. "Me atrevería a decir que son una especie de porno suave a la colombiana, en el que hay que tener mucho tacto para saber hasta dónde se puede mostrar", asegura Yolanda Daza. El publicista Ángel Becassino anota: "Es la diferencia entre el erotismo, una insinuación que detona en la mente el resto de la lectura, y la pornografía, la hiperrealidad del tema sexual, la obviedad llevada al extremo".

Pero al éxito de estos programas también ha contribuido el hecho de que generan un principio de reconocimiento en el espectador por lo que ve: las calles le resultan conocidas, el lenguaje es local y las actrices están un poco más a mano que cualquier protagonista de cintas eróticas, pues se trata de bellas actrices colombianas -Sara Corrales, Ana Bolena Meza, Alejandra Sandoval y Jenny Vargas, entre otras-, que han aparecido muy ligeras de ropa y en situaciones de contenido erótico.

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